¿Se han preguntado como sería su vida si dejaran su país de origen y emigraran a otro?
Hasta hace 2 meses, me hacía esta pregunta y sin pensarlo 2 veces ni dudar, respondía rápidamente: “Claro que no, aquí tengo todo”. Afortunadamente mis padres me costearon la universidad y mucho antes de salir de la licenciatura, ya tenía trabajo, una vida “digna”, un círculo social y algunas cosas más que se podrían considerar imprescindibles en esta época de mi vida o de cualquier otra persona recién egresada y con todo “un futuro por delante”.
La situación de México por muy optimistas que seamos, no va a cambiar en 2 ni 3 sexenios, todavía recuerdo que cuando estaba trabajando meses antes de salir de la universidad, muchos compañeros no tenían trabajo, situación a la que yo decía: “Trabajo si hay y mucho, el problema es que sólo los mas preparados somos los que lo tenemos”.
El trabajo en México lo obtienes principalmente por dos vías: O eres un erudito en la materia, tienes 3 maestrías y 1 doctorado, hablas inglés y francés y además te sabes todos los salmos de la biblia, o simple y sencillamente, por las famosas “palancas”, que para los que no sean mexicanos lo podríamos definir como, las influencias que tienes en el mercado laboral para ingresar siendo un pelele.
Tenemos la creencia en México de que, hay que VIVIR PARA TRABAJAR, cuando en realidad debería de ser, TRABAJAR PARA VIVIR. Aceptando míseros sueldos de $10,000 mensuales con carrera universitaria y tras haber estudiado 17 años de tu vida, cuando por ejemplo, en EUA, un trabajador de la construcción (o lo que aquí llamaríamos denigrantemente albañil), puede ganar eso en 1 semana o lo que es equivalente a 1000 dólares americanos, trabajando sus 8 horas diarias, o comparando a un amigo mexicano que estudio allá la universidad, pues gana 7000 dólares, alrededor de $70000, igualmente trabajando sus 8 horas diarias. Probablemente no hay punto de comparación en muchas cosas, ya que así como se gana en dólares, se gasta en dólares, pero en algunas otras cosas si las hay, por ejemplo, el servicio de internet por cable a 15 megas con 200 canales incluidos, cuesta aproximadamente 60 dólares, mientras aquí con esos 60 dólares, solo se puede pagar una mísera conexión de 1.5 megas (9 veces menor) y muchas veces sin canales (dependiendo del proveedor de cable). Entonces, si vivieras en EUA y tuvieras carrera universitaria, estarías pagando un 0.85 % de tu salario para el servicio de internet, mientras aquí en México estas pagando el 6% de tu salario. Estos son los números que en realidad importan para poder definir un buen salario con CALIDAD DE VIDA.
Las personas que viven para trabajar, sus amigos, sus horas libres, en realidad todo gira en torno al trabajo y la oficina, sin disfrutar el dinero que ganas, pero en México es entendible dicha postura, ya que sino, tendrás que viajar toda tu vida en transporte publico o comprarte un automóvil ya cuando tengas 40 años.
Es por eso que existe gran migración hacia, principalmente, EUA. Simple y sencillamente falta de oportunidades por parte del gobierno mexicano para desarrollar una infraestructura y poder tener una vida digna para la mayoría de sus habitantes. Esto de la emigración, no es como tu equipo de fútbol, que lo apoyas en las buenas o en las malas, ya que así como te ha dado tristezas, también te ha dado muchas satisfacciones. En cambio para la mayoría de los mexicanos, México no es ninguna de las dos, “ni nos beneficia, ni nos perjudica sino todo lo contrario”.*
Siendo un país tercermundista o “en vías de desarrollo”, me molesta que no podamos tener ni siquiera servicio de internet digno, altos indicies de delincuencia, precisamente por la falta de oportunidades, educación e idiosincrasia de México, pobreza extrema y desnutrición en consecuencia, altos índices de obesidad, entre muchas, pero muchas cosas mas. Denigrante en verdad.
Se entiende la postura de gobiernos como el de Canadá o Australia, que te están diciendo: ¡Véndete al mejor postor! Obviamente si te ofrecen vivir en países con las mejores calidades de vida en el ranking mundial, trabajo, vivir con dignidad y sobre todo eso te dan la nacionalidad, obviamente te vas con el mejor postor.
Con esto no quiero decir que odien a México y todos emigren, ya que sencillamente es una alternativa más que tienes para vivir dignamente, y lo mejor de todo es que ya no tienes que ir necesariamente al fastidioso país de los gringos a ser más humillado de lo que fuiste en México.
Las páginas de las embajadas de ambos países te dan la información para poder emigrar, pero como yo no me quería quedar con la duda, el miércoles 9 de abril asistí a una conferencia en el edificio Office Depot en Santa Fe llamada “Migrar, vivir y trabajar en Australia” realizada por Southern Cross Alliance, les cuento:
Continuará…
* Luis Echeverría (1970-1976).

